Relato extraÃdo de la web Duendecillos del Bosque; La Serra Gelada en Google Maps
25 de Septiembre de 2002
Asà fue, by Deivid:
“La Excursión de la Muerte”
Weno, nu sé cómo empezar esta charada que vosotros llamáis “Redacción de una Excursión”, ya que para mà es un capÃtulo de mi vida que quisiera haber olvidado. Espero que ahora estés contento Fer :Þ
Todo empezó con la salida desde mi casa, ande me recogió cierto dominante que no quiero mentar. De ahà salimos (joerr el alcohol m’ha quemao las células de la memoria, ya que Lucas y Jorge como que no sé cuándo se unieron al coche)… Algo es seguro, creo, de ahà pasamos a recoger a Salva. Con este último se completaba el quinteto calavera, puesto que el Ivanix se rajó a última hora y su primo Ãdem de lo mismo.
Para ir más rápidos hasta Alfas del Pi ese de los huevos, cogimos la autopista de peaje (la cual nadie m’ha pagao, cojones) y en un plis allà nos colocamos. Al llegar a Alfas del Pi, como que encontramos a los lados de la carretera multitud de sitios a los cuales nos quedamos con las ganas de entrar ;D pero q dejamos atrás por falta de tiempo.
AsÃ, siguiendo lo Jorge llamaba un mapa de rutas (ya que sólo yo era el que se daba cuenta de que era una cartulina rayada con tiza por el hermano de Jorge pa que se perdiera, pero claro alguien me hizo caso?) llegamos a lo serÃa nuestro lugar de salida, un parking lleno de aweletes extranjeros en busca de vida sana.
Para empezar dichas rutas (hábilmente marcadas por el susodicho hermano) nos empezamos a meter en la espesura de los arbuluxos por caminos ya marcados pa que los aweletes no se cansaran. Menos mal q Dios me escuchó y nadie se salió de la ruta :_)

Mientras que mi persona estaba a punto de reventar y sacar el pulmón por la boca, se tenÃa que joer y callar como un… y escuchar comentarios como: “Pos vaya mierda de camino, los hemos hecho peores… Y a esto llaman ruta? Sólo faltan los aweletes…”, lo cual me quemaba mucho, puesto que mi vida es de lo más sedentaria y eso de ir por ahà como cabras como que me iba un poco grande. Menos mal que estaba Jorge para meternos con él, sin eso no habrÃa aguantado el camino
Durante el trayecto se hicieron las tÃpicas paradas, ya sabéis, para que me asomara por el acantilado y estos intentaran tirarme, para pegar un bocado… Pasamos por al lado de unas antenas de Retevisión, ande pa pasar tenÃas que engancharte a una alambrada medio suelta pa no despeñarte a 300 m. Después tocó más camino hasta llegar a un despeñaperros que pretendÃan que bajara… Yo a grito pelao pedÃa clemencia, hasta que unos aweletes guiris pasaron por al lado, lo cual me dejó la moral por los suelos ya que me obligaba a bajar, maldito turismo extranjero
La vuelta al lugar de partida fue algo más rápida, puesto que habÃa que comer, y no caminábamos, levitábamos por entre las piedras.
Una vez acabada la comida, Salva y yo nos fuimos al pueblo pa tomar un cafecito jejeje, qué gracia, él a duras penas le pidió al camarero un cortado con todos los conocimientos de inglés que tenÃa, y lo mÃo lo pilló a la primera: un Sprite con Licor 43 ;D
Ya con nuevas fuerzas nos dirigimos al encuentro del resto del grupo. En nuestra ausencia se habÃan marcado una orgÃa encima de la mesa del merendero, lo cual nos jodió muxo no haber visto. Seguimos el camino que habÃa construido para llegar al faro, al cual no llegamos a tiempo, estaba ya cerrado. Como ruta alternativa decidimos desviarnos hacia las minas de ocre que habÃa debajo y unas ruinas que habÃa cerca. A todo esto ya se habÃa hecho de noche y empezaba a llover, lo cual no nos permitió acercarnos al agua para pegarnos un bañico, ya q habÃa muchas olas y nadie, repito nadie, llevaba zapatillas de agua para meterse por entre esas rocas, ¿entendéis eso, Lucas y Jorge????
Ya de vuelta pal coche, esta gentuza decidió darse una carrerilla pa no mojarse y llegar antes, lo cual cuasi que me provoca 3 infartos, uno encima del otro, y me hace caer en redondo. Una vez en el coche todos, decidimos por consenso ir a la playa de Altea. Weno, todos no, Jorge el mu mentiroso engañó a mamá diciéndole que no tardarÃa mucho en llegarrr :ÞÞÞÞ
Al llegar a la playa nos dimos cuenta de que: OOOHH, mierda, es de piedras, nos vamos a joer vivos! Pero na, ni cortos ni perezosos, Fer, Jorge y yo, arrastramos el culo al agua (cualquiera iba de pie por ahÃ) y una vez metidos dentro empezó la tradicional “Despullada del Capullet”, ande los 3 nos quitamos el bañador y cantamos en voz alta el himno del Osasuna… que noooo, que es broma! Weno lo del himno, lo de ir en bolas es tan cierto como que habéis llegado hasta aquà para leerlo ;D
Una vez saciada nuestra sed exhibicionista nos dirigimos a la iglesia de Altea, la cual nos atrajo por su iluminación. Después por allà encontramos un móvil etarra, el cual ni corto ni perezoso empecé a manipular. Después de haber dao una vueltecica por el pueblo ese, solo resta contar que el camino lo hicimos de welta to tranquilos, eso sÃ, pasando por la autopista de peaje (que ningún mamón m’ha pagao todavÃa) y de ahà hasta casica.
Tos felices menos yo, que acabé con agujetas hasta en el carné de socio del atleti, maldiciendo al dÃa siguiente a estos cada vez que daba un paso, la Mafia no perdona, me las pagareissss.
The End
Nota: Ahora ya podéis decir que es una mierda de relato, que es más largo que un dÃa entero sin internete, que éste no tenÃa tacos como el de Iván (pa q ponerlos, si el dictador los censurará, es tonterÃa). Y el q quiera ver algo mas corto que se espere a la pelÃcula, joerrr!!





Un Comentario
Visca lalfas
10 febrero 2010 @ 14:48 #
Tu flipao no habras estao en otro pueblo como Alfaz del pi