Excursión a la Serrella – Plà de la Casa

Relato extraído de la web “Duendecillos del Bosque”
23 de Septiembre de 2003

La idea de ir a la Serrella la tuve sobre todo después de pasar junto a ella con la bici, el día que fui a Castell de Castells. Yendo hacia Facheca, la Montaña me impresionó mucho, y luego camino de Gorga también… Pensé que aquello había que subirlo…

La excursión estaba prevista para el final de los exámenes de Septiembre y antes de que empezaran de nuevo las clases… Al final, cuatro fuimos los integrantes: Lucas, Soly, Deivid, y yo mismo. El Soly se presentó muy puntual en casa del Fumanxuten, vestido como si fuéramos a irnos de marcha, con gafas de sol incluídas… No tardé mucho en descubrir que era porque no había dormido esa noche… Tuvimos que esperar un poco a Deivid y emprendimos el trayecto en coche…

Después de este verano, la zona de la Serrella me la conozco bastante bien, he pasado mucho en bici por los alrededores… Tardamos como una hora y media en llegar a Quatretondeta, un pueblo con extraño nombre, pero no tanto como sus habitantes… que no q es broma… Dejamos el coche en la “Avinguda del País Valencià”, una calle que recorría medio pueblo con ángulos y todo, en cualquier otro pueblo aquello habrían sido varias calles… (no es que me esté pasando con el pueblo, a mí me gustó eh).

No fue difícil encontrar el inicio de la ruta. Aparqué el coche y empezamos a andar, saliendo del pueblo por una cuesta asfaltada, que pasaba junto a unos nogueros… Llegamos al cartelito que describía el sendero, del que no hice mucho caso… si nos perdíamos, mejor que mejor, jeje… (los lectores pasarán por alto este comentario sin importancia). Al principio íbamos por un camino entre bancales, bastante chulo a pesar de eso… Al poco tiempo, vimos una zorra en una ladera a la derecha, que salió corriendo al vernos… eso es porque no conocía la reputación del Soly… o sí… Pasamos junto a la Gran Encina, donde nos hicimos unas foticos… El ritmo, sin ser nada del otro mundo, no era malo, pues sabíamos que la gente del pueblo estaba organizando una cacería en la que nosotros éramos el trofeo…

Pasamos también junto a una “enorme mansión”, y nos encontramos con algunos coches por el camino, seguramente de la gente que había desbrozando los márgenes del camino no hacía mucho… El camino se puso un poco cuesta arriba y empezaron las primeras quejas, sobre todo por parte del Soly, que quería parar para comer… Yo las solventaba diciendo que si la Fuente del Espinal estaba a media hora, no podíamos tardar mucho en llegar… Ya estaban a punto de tirárseme al cuello cuando por fin llegamos a la fuentecilla…

Después de almorzar, retornamos la marcha. Si mal no recuerdo, a partir de la fuente la pista forestal se transformaba ya en un sendero que subía serpenteando entre un bosquecillo de pinos… El Soly volvía a tener algunos problemas, normal, no dejaba de fumar el tío… Salimos del bosquecillo y llegamos a una pedrera, no demasiado grande, al final de la cual había una buena pared vertical. Se suponía que a la derecha salían los ramales hacia “Els Frares”, pero no llegó a quedarme claro dónde era aquello. En la pedrera, más quejas, y una separación momentánea para echar unas fotitos. Poco después nos reagrupamos y pasamos junto a una pared llena de cruces grabadas, una por cada persona que había perdido allí la vida, o algo…

A partir de ahí vino una de las partes del sendero que más me gustó a mí. Íbamos prácticamente llaneando (no seáis malpensaos), pero a una altura ya considerable. Nos acercábamos hacia lo que sería el canalillo que formaban las dos grandes laderas… A la izquierda, al otro lado del barranco, había una pedrera inmensa, debía de tener unos quinientos metros de largo (en aquel entonces no lo sabíamos, pero aquello era el Plà de la Casa). Un poco más adelante atravesamos un paso estrecho, que parecía tener hasta unas escaleritas. Seguíamos acercándonos hacia el canalillo, hasta que llegamos a la otra fuentecilla (supongo que aquello era la “toma de agua”, como lo llamaban en la ruta que me había bajado de internet).

Después de que el Soly se fumara otro pitillo, retornamos la marcha, de nuevo por una pista forestal. Fue más o menos entonces cuando los dos Deivid’s cogieron sendos palos y empezaron a combatir cual Orco y Guerrero de Gondor… Subimos un trecho por la pista forestal y llegamos a un cruce. A la izquierda el camino bajaba hacia un montón de leña cortada… Nosotros seguimos por la derecha (donde había marcas amarillas y blancas). Un poco más adelante, después de que Orcos y Hombres se aliaran para perseguir Hobbits, nos dimos cuenta de que probablemente íbamos hacia el Alto de la Serrella, y que el pico que dejábamos atrás era tal vez Plà de la casa… Meeeedia vuelta ! Ar ! Volvimos sobre nuestros pasos y cogimos el camino que pasaba junto al montón de leña, en dirección a un replano donde había un cartel que se veía a lo lejos (quizás el “Collado de Borrell”, no estoy seguro)…

Aprovechamos para comer allí, pues de nuevo estaba empezando a recibir quejas… Cuando algunos ya habían empezado a hacer la siesta, un grupo de guiris bastante numeroso (Lucas, estás muy mal…) llegó también al replano, provenientes probablemente de Facheca. En vista de que los Deivid’s no parecían muy dispuestos a andar más, Lucas y yo nos fuimos hacia el pico que quedaba a la izquierda mirando hacia Guadalest, sin estar muy seguros de si era Plà de la Casa.

Empezamos a subir a buen ritmo, por fin ! Empecé a sudar, a jadear, y a sentir el esfuerzo en mis músculos… Oooh sí, Lucas !! Por fin un poco de acción de la buena !! Así llegamos, entre nubes, a un nuevo replano en las alturas… Era muy bonito, problamente lo mejor de la excursión… Atravesamos un llano a toda pastilla, por un sendero muy chulo, estaba marcado, pero aquello no tenía mucha pinta de llevar a alguna cima… Llegamos a un nevero, muy grande, y por los alrededores había ovejas con una buena mata de lana… Quizás la cumbre era aquel picachu de al lado… y empezamos a subir sin mucho convencimiento… y síííí !! Allí estaba la cruz con el cartelito, Plà de la Casa, 1.379 metros 😀 Tras dejar unas palabritas para la posteridad, empezamos el descenso, sin haber podido ver NADAAAA por culpa de la nube que se había posado justo en la cima… 🙁

El descenso fue rápido. Poco antes de llegar de nuevo con nuestros compañeros, tuve un resbalón y fui a poner la mano sobre una mata con espinas, una esparraguera creo, cómo escocía aquello ! Tras comprobar que las armas que nuestros compis habían fabricado para acabar con nosotros no eran demasiado efectivas, conseguí convencerles para subir al otro pico… Había una vista muy chula del Valle, que alcanzaba hasta más allá de Guadalest. Descubrimos también una rosquilla gigante de piedra, donde yo me jugué un poco la vida, para no perder la costumbre…

Era hora de volver. Los Deivid’s no parecían tener mucha prisa, durante todo el tramo de la pista forestal continuaron con sus duelos a muerte… Fue entonces cuando vimos un sendero marcado que atravesaba toda la curva que habíamos hecho por la pista forestal, en dirección al replano donde habíamos comido… a buenas horas… Llegamos a la toma de agua donde hicimos una paradita para comer. Ya era prácticamente de noche. Continuamos bajando, ya sin palos ni peleas… Se hizo de noche del todo, y atravesando la zona del bosquecillo de pinos se oían mochuelos o algo parecido, y también algún pavo… 🙂 Toda clase de historias venían a nuestras retorcidas mentes, había que ambientar un poco aquello…

Así pasamos de nuevo junto al depósito de agua y llegamos al cartelito de inicio de la ruta. Allí al lado había un corral con animales. Nos hicimos unas fotitos con un par de burros… y también con dos asnos que había por allí… 😛 Dejamos los trastos en el coche y dimos una vuelta por el pueblo… Había muchas casas abandonadas, y de algunas emanaba un nauseabundo hedor… a muerto… No sabíamos que provenía de nosotros mismos… Los “Frares” se habían adueñado de nuestras almas al pasar junto a ellos después de la puesta de Sol, y nos habíamos convertido en espectros andantes… servidores del Anillo Único, condenados a vagar eternamente entre las sombras de la Serrella…

¿Te gustó? Gracias por compartirlo!

Share on whatsapp
WhatsApp
Share on facebook
Facebook
Share on email
Email
Share on twitter
Twitter

- Valoración del artículo -

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Sin valorar todavía)

Más rutas en la provincia de Alicante

Suscríbete a LinkAlicante y consigue gratis la guía con 20 Rutas Imprescindibles

Respetamos tu privacidad: no compartimos tus datos con terceros, ni enviamos SPAM. Para más información sobre nuestra política de privacidad, haz click aquí. Usamos MailChimp como herramienta para el envío de emails. Al suscribirte, aceptas que MailChimp gestione tus datos para el envío de emails. En todo momento tus datos se mantienen seguros y confidenciales. Puedes leer la política de privacidad de MailChimp aquí.

Las mejores propuestas, directamente en tu bandeja de entrada

Una vez te hayas suscrito al newsletter de LinkAlicante recibirás periódicamente:

Contenidos exclusivos que NO publico en el blog
Nuevos artículos publicados en el blog
 Rutas recomendadas según la época del año
 Actividades y otros contenidos de interés

Respeto tu privacidad: no comparto tus datos, ni envío spam. Puedes darte de baja cuando quieras, haciendo click en el enlace al pie de cada email que recibas.

gracias-linkalicante

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.