Cuando hablamos de la comarca de la Marina Alta, en la provincia de Alicante, los primeros municipios que nos vienen a la cabeza son probablemente Dénia y Jávea. Sin embargo, el interior de la Marina Alta ofrece lugares recónditos y de una gran belleza. Estamos hablando de los valles interiores de esta comarca, entre los que destacan la Vall de Gallinera, la Vall d’Alcalà y la Vall d’Ebo (junto con la Vall de Laguar, de la que hablaré en un próximo post).
El pasado sábado por la tarde, armado con mi Olympus E-500, me dispuse a realizar un recorrido fotográfico (esta vez en coche) por estas poblaciones. SabÃa que una sola tarde era poco tiempo para visitar estos tres valles, pero aun asà partÃa entusiasmado con la idea. Realicé una ruta circular, con inicio y fin en la localidad de Pego:
El dÃa amenazaba lluvia (de hecho, llegando a Pego, me cayó un aguacero terrible, apenas se podÃa ver la carretera). Además tampoco tenÃa demasiado tiempo. Pero bueno, no salió mal del todo. He aquà el recorrido fotográfico:
Vall de Gallinera
Empezamos el recorrido en el alargado corredor de la Vall de Gallinera, que conecta las comarcas interiores de L’Alcoià y El Comtat con el mar. Gallinera está compuesto por los siguientes núcleos urbanos: Benirrama, BenialÃ, Benissivà , Benitaia, La Carroja, Alpatró, Llombai y Benissili. Merece la pena perderse en estos pueblecillos, dominados desde las alturas por las antiguas fortificaciones árabes. Gallinera es famosa también por sus cerezas.
Vall de AlcalÃ
Continuando el recorrido llegamos a la Vall d’Alcalà , de menor extensión que Gallinera, pero igualmente interesante:
El Valle de Alcalá tuvo importancia como capital del feudo del caudillo árabe Al-Azraq, el de los ojos azules, que combatió durante años a Jaime I de Aragón quien acabó desterrándolo. La inaccesibilidad del terreno hizo posible esta lucha desproporcionada. TodavÃa se recuerdan en Alcalá de la Jovada estos hechos con una fuente cuyo caño sale de la boca de una efigie del caudillo musulmán (fuente: wikipedia).
Vall d’Ebo
Y por último, que no en último lugar, llegamos a la Vall d’Ebo. Para mi gusto, quizás la más impresionante de las tres, por el marco en que se encuadra (la primera foto del post es un ejemplo de ello).
Junto a la La Vall d’Ebo discurre el rÃo Girona (o rÃo Ebo), que poco después de pasar junto a la localidad se encajona entre las montañas, dando lugar al llamado Barranc de l’Infern (Barranco del Infierno).
En la carretera que conduce desde Ebo a Pego, existe un mirador desde contemplar el Barranc de l’Infern. Barranco abajo, llegarÃamos a la antes mencionada Vall de Laguar, desde donde comienza la ruta senderista conocida como la Catedral del Senderismo, el PR-V 147. Es una ruta absolutamente imprescindible si no lo conocéis. Es muy probable que en breve dedique un post a este impresionante recorrido, en el que recorreremos un camino empedrado de 6.873 escalones… Para el que lo dude, sÃ, seguimos en Alicante.



















Un Comentario
picozorrubio
26 enero 2009 @ 19:06 #
En verdad, Vall de Gallinera es precioso, sobre todo en época de cerezas. Crestear la sierra que separa Gallinera de Alcalá es una gozada, aunque su máxima altitud apenas llega a 912 m , aproximadamente: Foradá, Peñal Gros, Tossal de la Creu, Castillo de Benisili, Xarpolar…Recomendada a quien no la haya pateado. Coincido contigo en que la Catedral del Senderismo es imprescindible para todo senderista que se precie. Cada vez que voy como después en Benialà (Gallinera) un buen estofado de jabalÃ, bien regado, en el restaurante del mismo nombre: delicioso