La Ruta del Agua de Aspe

La Ruta del Agua de Aspe

Hoy visitamos la población de Aspe para conocer un patrimonio histórico-cultural muy significativo: las infraestructuras de la antigua conducción de agua potable de Aspe a Elche, de 1789. Seguiremos el trazado de dos senderos de pequeño recorrido: PR-CV 169 y PR-CV 242. Durante la ruta descubriremos dos auténticas joyas patrimoniales: el Puente de los Cuatro Ojos y el Puente de los Cinco Ojos. Pero hay muchas más sorpresas a lo largo de este recorrido, no te lo pierdas, comenzamos!!

 

Poniendo en valor “el secarral”

Como diría mi amigo Fran Lucha de Oxytours, resulta muy difícil poner en valor un paisaje tan áspero como es el semiárido Alicantino. Un paisaje comúnmente conocido como “el secarral alicantino”. Quizás por ser de San Vicente, he sabido apreciar la belleza de este paisaje árido desde joven. Resulta innegable su importancia natural dentro de la gran variedad de ecosistemas de nuestra provincia. La ruta de hoy se enmarca en este tipo de paisaje árido que, como veremos, está lleno de encantos para aquellos que saben observar.

Cola del Pantano de Elx

Resumen de la ruta

Partimos de Aspe, siguiendo el trazado del PR-CV 169. Pasamos junto a la Casa de Upanel y más adelante la Casa de la Monfortera. Tras esta última, cruzamos el trazado del AVE y llegamos a los Puentes de los Cuatro y Cinco Ojos (bastante cerca uno de otro). Desde allí dejamos el PR-CV 169 para caminar junto a la cola del Pantano de Elche y enlazar con el PR-CV 242. Pasaremos junto al Castillo del Río, a orillas del Vinalopó, antes de regresar a Aspe para finalizar la ruta.

Se trata de una ruta sencilla y apta para todos los públicos, siempre y cuando los más pequeños sean capaces de afrontar la distancia de la caminata.

 

Posibles Variantes

En mi caso, enlacé los senderos, PR-CV 169 y PR-CV 242. Podemos realizar solamente uno de ellos para acortar la ruta, aunque hay que tener en cuenta que el PR-CV 242 no pasa por los puentes, que son los elementos patrimoniales más destacables.

 

Ficha técnica

  • Distancia: 13,65 km
  • Tiempo: 5 horas, con paradas
  • Señalización: buena
  • Dificultad técnica: fácil
  • Dificultad física: fácil / moderada

 

Track en wikiloc

 

Enlaces de interés

 

Descripción de la ruta y fotografías

Aparcamos el coche junto al colegio público Vistahermosa (ver en google maps), y tomamos la calle Cantal de les Eraes, junto al mismo colegio, que seguimos en dirección a las afueras del pueblo. Al final de esta calle vemos los primeros indicadores del sendero PR-CV 169, que seguiremos en dirección a la Casa de Upanel, primer punto significativo en la ruta.

Enseguida encontramos una gran acequia, caminamos en paralelo a ella, hasta llegar al pie de un gran depósito de agua. Aquí encontramos más indicadores, tomando el Camino de Upanel, que está asfaltado en esta primera parte. Poco a poco vamos dejando atrás el casco urbano, y nos internamos en una zona de casas de campo.

Y así llegamos al paraje de Upanel, que llama la atención por sus materiales arcillosos, de colores rojizos. En este punto nace el Barranco de los Ojos, llamado así por el acueducto que más tarde conoceremos.

Paraje de Upanel

Poco a poco nos alejamos de la civilización. Estamos ya cerca de la Casa de Upanel, y en este punto el asfalto deja paso a una pista de tierra, por la que resulta mucho más agradable caminar.

Casa de Upanel

Y así llegamos a la Casa de Upanel, que sorprende por sus dimensiones. Según leemos en la web del Ayuntamiento de Aspe, esta casa pudo haber sido lugar de refugio y reposo de ganado, ya que junto a ella pasaba la antigua Vereda de El Tabayá. Además cerca de la casa había un manantial de agua que habría servido para apaciguar la sed de animales y pastores. A nosotros se nos encoge un poco el alma al ver el lamentable estado de conservación de tan significativa construcción, que además podría ser un punto interpretativo de gran valor.

Casa de Upanel

Después de visitar la casa, iniciamos un moderado ascenso. A nuestra izquierda dejamos unas curiosas formaciones rocosas, que parecen ser los restos de una antigua cantera. Junto al mismo camino, llaman la atención unos márgenes de piedra en seco bastante bien conservados, a pesar de una construcción un tanto tosca.

Márgenes de piedra en seco

Poco después, el camino de tierra desemboca en uno asfaltado que hemos de continuar hacia la izquierda, tal y como indican los paneles. De nuevo, pasamos junto a curiosas formaciones rocosas, antes de descender y pasar junto a la entrada de un vertedero que parece estar en desuso.

Formaciones rocosas

Poco después el camino vuelve a ser de tierra. Nos llaman la atención los márgenes de piedra de unos antiguos bancales, construidos aprovechando una pequeña vaguada. Estos restos nos dan una pista del pasado agrícola de la zona.

Vamos bordeando el perímetro del vertedero, hasta que finalmente nos separamos de él, siempre siguiendo el camino principal, bien señalizado. Aparecen más restos de antiguos bancales y acequias. La verdad es que cuesta creer que antiguamente se sacara rendimiento a esta tierra que, a día de hoy parece tan árida.

Llegamos a una vaguada con una docena de eucaliptos, algunos de ellos de buen porte. Es un buen sitio para descansar, con sombra, aunque echamos de menos unos bancos y alguna mesa de picnic.

Formaciones geológicas junto al AVE

Tras dejar atrás la entrada a unas canteras abandonadas, el camino nos ofrece vistas hacia el Barranco de los Ojos. A lo lejos aparece ya el trazado del AVE en dirección a Murcia. Enseguida llegamos a la Casa de la Monfortera, junto a la cual encontramos más indicadores.

Casa de la Monfortera

Cruzamos el trazado del AVE por un paso inferior, y poco después encontramos el panel informativo a la entrada del Paraje Natural Municipal Los Algezares. Se trata de un paraje protegido que forma parte de la Red Panamu, de unas 500 hectáreas de extensión. La figura de protección fue otorgada en 2013 por la Generalitat Valenciana. Este paraje ocupa el extremo más oriental del término municipal de Aspe, lindando con Elche y Monforte del Cid.

Paraje Natural Municipal Algezares

Continuamos por el camino de tierra, y enseguida llegamos al magnífico Puente de los Cuatro Ojos. Se trata en realidad de un acueducto construido para salvar el Barranco de la Sierra Negra, como parte de la conducción de agua potable de Aspe a Elche. Como su propio nombre indica, consta de cuatro arcos apuntados. Su altura máxima es de unos 15 metros. Nos detenemos unos minutos en el mirador del acueducto para admirar la grandeza de esta obra, de más de 200 años de antigüedad.

Acueducto de los Cuatro Ojos

Junto al Acueducto de los Cuatro Ojos, también nos acercamos a visitar una garita para el registro de la conducción de aguas. Una construcción muy peculiar que a nosotros nos recuerda a la casa de Luke Skywalker en Tatooine, jeje 😄

Garita de registro de agua

Continuamos por el camino y después de bajar al lecho del barranco, tomamos el desvío que nos conduce al segundo gran tesoro del día. Remontamos el cauce del barranco durante apenas 5 minutos, hasta que vemos aparecer la impresionante construcción entre los pinos: el Acueducto de los Cinco Ojos.

Acueducto de los Cinco Ojos

Sus dimensiones sorprenden: una altura máxima de 17 metros y una longitud cercana a los 47. En este caso, consta de 5 arcos apuntados, construidos a base de pequeños ladrillos macizos. Al igual que su acueducto hermano y otras obras, fue construido entre 1785 y 1789. Los trabajos fueron dirigidos por el arquitecto aspense José Gonzálvez de Coniedo, con el propósito de conducir el agua de la Fuente de las Barrenas de Aspe, hasta la población de Elche.

Acueducto de los Cinco Ojos

A nosotros, personalmente, nos deja con la boca abierta conocer la magnitud de semejante hazaña, y nos parece un regalo el poder disfrutar de estas infraestructuras en persona. Esperemos que las autoridades pertinentes tomen parte activa en su conservación y podamos gozar de este legado por muchos años.

Cerca del acueducto, nos llama la atención esta formación geológica. En el blog Senderos y Cimas comentan su parecido con la Dama de Elche.

Formación geológica “La Dama de Elche”

Ahora sí, regresamos al camino de tierra y seguimos los indicadores en dirección a Aspe. Enseguida nos desviamos para subir a una explanada con dos miradores: el Mirador del Barranco de los Ojos, y el Mirador de la Cola del Pantano de Elx.

Mirador del Barranco de los Ojos

Aunque vemos los indicadores desde el segundo de los miradores, regresamos al camino de tierra. En este puntos nos despistamos y dejamos, sin saberlo, el PR-CV 169 (lo cual más tarde descubrimos que fue un acierto). Desde llano donde están los miradores, tenemos que seguir las señales indicadoras del Canal de Elche (de color verde). De esta forma vamos caminando por el margen izquierdo del Río Vinalopó, junto a la cola del Pantano de Elx, totalmente invadido por el carrizo.

Cola del Pantano de Elx

Vamos bordeando la cola del pantano, hasta que finalmente el camino gira a la derecha, y encontramos otra de las grandes sorpresas de la ruta: el Puente de Hierro. De nuevo nos quedamos sorprendidos cuando conocemos la historia de esta construcción, gracias al panel informativo anexo. Y es que la caseta que apenas vemos sobresalir entre los carrizos, formaba parte de un proyecto faraónico de principios del Siglo XX: la desviación y canalización del Río Vinalopó antes de su entrada al pantano.

Puente de Hierro

No queremos extendernos más en este artículo, que ya está resultando bastante largo, pero os dejamos abajo la foto del panel informativo a máxima resolución, por si queréis ampliar la imagen para poder leer todo el texto.

Panel informativo, click para ampliar

Un poco más adelante, encontramos una nueva sorpresa en forma de patrimonio histórico-cultural: El Molino de Caraseta y la Fábrica de Luz.

Ruinas de la Fábrica de Luz

Si hacéis click en la imagen a continuación, podéis verla también a máxima resolución para leer el panel informativo, de nuevo muy interesante.

Panel informativo, click para ampliar

Continuamos el camino, que ahora se acerca ahora mucho al río, tanto que podemos escuchar y ver cómo baja el agua, entre los carrizos. Al fondo, al otro lado del río, vemos aparecer el El Castillo del Río. Se trata de un antiguo poblado fortificado islámico, construido a mediados del siglo XII. Sin duda, otro de los tesoros de esta ruta, y cuya visita queda anotada en nuestro cuaderno de pendientes.

Castillo del Río

Pasamos junto al antiguo Molino del Marqués de Elche y, poco después, nos desviamos a la izquierda, siguiendo las indicaciones del PR-CV 242 para regresar a Aspe.

Cruzamos nuevamente el trazado el AVE, en esta ocasión por un paso superior, y llegamos a una bifurcación. Nosotros optamos por tomar la variante del Camino de la Coca, hacia la derecha, que nos conduce a la fuente del mismo nombre (escuchamos el agua pero no llegamos a verla). En una pequeña vaguada junto al camino nos sorprende la presencia de árboles de hoja caduca, algunos de ellos todavía con vida.

El camino va ascendiendo suavemente, entre bancales abandonados de olivos y almendros. Poco a poco aparecen las primeras casas, y llegamos a una urbanización a las afueras del pueblo. Siempre siguiendo los indicadores, giramos a la izquierda y enseguida a la derecha, por una pista de tierra que nos lleva hasta el casco urbano, entrando por la Calle Cuevas Nia. Solo nos queda seguir la Avenida Pintor Pastor Calpena de vuelta al colegio, dando por finalizada la ruta.

Para nosotros, ha sido una gran y grata sorpresa este primer acercamiento al rico patrimonio cultural de la zona de Aspe. Seguro que repetiremos pronto, hasta la próxima!

 

Valoración del artículo

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos, media: 5,00 out of 5)

Suscríbete si te ha gustado

Suscríbete a LinkAlicante para recibir los nuevos artículos en tu email. Sin spam!

2 comentarios en “La Ruta del Agua de Aspe

Deja un comentario