Alicante es una ciudad perfecta para una escapada de fin de semana. Su centro es compacto, muchos de sus principales atractivos se pueden recorrer a pie y, con dos días completos, hay tiempo para combinar patrimonio, gastronomía, playas y algunos de los paisajes más bonitos del Mediterráneo.
En este itinerario te proponemos qué ver en Alicante en 2 días, pensando especialmente en quienes llegan a la ciudad en tren o en barco y quieren aprovechar bien el tiempo. Para la primera jornada hemos seleccionado los grandes imprescindibles; durante el segundo día podrás elegir entre varias propuestas dependiendo de si prefieres playa, cultura o una excursión.
Este artículo es parte de nuestra guía completa sobre Alicante:
👉 Si todavía estás preparando el viaje y quieres conocer todos los lugares imprescindibles de la ciudad, te recomendamos consultar primero nuestra guía completa y detallada sobre qué ver en Alicante.
Alicante en 2 días: itinerario resumido
Día 1: Castillo de Santa Bárbara → barrio de Santa Cruz → casco histórico → Ayuntamiento → Basílica de Santa María → Postiguet → puerto → Explanada → Rambla → Gran Sol → plaza Gabriel Miró → Teatro Principal → Mercado Central.
Día 2: elige entre 4 opciones:
- Playas: Albufereta → Cabo de la Huerta → Playa de San Juan.
- Cultura: principales museos de Alicante → MARQ → Lucentum.
- Excursión + cultura + playa: isla de Tabarca durante todo el día (el plan que te recomiendo)
- Senderismo + playa: Serra Grossa o Vía Verde de la Cantera y Playa Albufereta.
El recorrido del primer día se puede realizar prácticamente por completo caminando. Para la segunda jornada puedes combinar el TRAM, los autobuses urbanos y los desplazamientos a pie dependiendo del plan elegido.
Día 1: los imprescindibles de Alicante

Para la primera jornada hemos preferido comenzar directamente por el lugar más emblemático de Alicante: el Castillo de Santa Bárbara. Si tienes poco tiempo, merece la pena contratar un traslado y subir directamente. A partir de aquí, el recorrido va descendiendo hacia el casco histórico y continúa después junto al Mediterráneo antes de regresar hacia el centro tradicional.
Empieza por el Castillo de Santa Bárbara
Nada mejor para comenzar a conocer Alicante que hacerlo desde las alturas. Situado sobre el monte Benacantil, el Castillo de Santa Bárbara domina la ciudad y ofrece magníficas vistas del centro, el puerto, el Postiguet y buena parte de la costa.
Merece la pena reservar alrededor de una hora para recorrer sus diferentes recintos y disfrutar de los miradores. Además, contemplar Alicante desde aquí arriba ayuda a comprender mucho mejor el recorrido que realizaremos durante el resto del día.
Baja por el barrio de Santa Cruz

Desde el castillo continuamos hacia el barrio de Santa Cruz, uno de los rincones con más personalidad de Alicante.
Sus estrechas calles, escaleras, casas blancas y fachadas decoradas con flores contrastan con la imagen más urbana de la ciudad. Conviene recorrerlo sin demasiadas prisas mientras descendemos hacia el casco histórico.
Recorre el casco histórico
Al llegar a la parte baja entramos de lleno en el Alicante histórico. Podemos acercarnos primero a la plaza del Ayuntamiento, presidida por la fachada barroca de la Casa Consistorial, y continuar después hacia la cercana Basílica de Santa María, la iglesia más antigua de la ciudad.
Este pequeño entramado de calles concentra algunos de los edificios históricos más importantes de Alicante y permite conocer una faceta de la ciudad que a menudo queda eclipsada por sus playas.
Postiguet, puerto y Explanada
Desde Santa María estamos a pocos pasos de la playa del Postiguet, situada literalmente a los pies del Castillo de Santa Bárbara. Aunque no sea verano, merece la pena acercarse hasta el paseo marítimo y contemplar desde abajo la silueta del monte Benacantil.
Desde aquí continuamos hacia el Puerto de Alicante y después por la Explanada de España, el paseo más reconocible de la ciudad, con sus palmeras y su característico mosaico ondulado.
En uno de sus extremos podrás contemplar también la Casa Carbonell, uno de los edificios más elegantes y fotografiados de Alicante.
Rambla y vistas desde el Gran Sol
Desde la Explanada podemos adentrarnos nuevamente en el centro por la Rambla de Méndez Núñez, uno de los grandes ejes tradicionales de la ciudad.
Muy cerca se encuentra el Hotel Gran Sol, uno de los edificios más reconocibles del skyline alicantino. Si te apetece contemplar la ciudad desde otra perspectiva y el horario lo permite, subir a su parte alta permite disfrutar de una magnífica panorámica sobre el puerto, el Castillo y el Mediterráneo.
Plaza Gabriel Miró y Teatro Principal
El paseo continúa hacia la cercana plaza Gabriel Miró, uno de los rincones más agradables del centro, con sus árboles monumentales, la fuente y las fachadas históricas que la rodean.
Desde aquí podemos caminar hacia el Teatro Principal, inaugurado en el siglo XIX y uno de los edificios culturales más representativos de Alicante.
Frente al teatro comienza además un agradable eje peatonal que nos permite continuar por la avenida de la Constitución hacia la última parada del día.
Termina el día en el Mercado Central
El Mercado Central de Alicante pone el broche al recorrido. Su característica fachada y su animado entorno forman parte de la vida cotidiana del centro de la ciudad.
A estas alturas seguramente será también el momento de pensar en la gastronomía. Puedes aprovechar para tomar algo por la zona o acercarte a alguno de los restaurantes del centro y probar uno de los arroces alicantinos.
Día 2: elige entre playas, cultura o una excursión
Después de dedicar la primera jornada a los grandes imprescindibles, el segundo día puedes adaptarlo completamente a tus preferencias.
A continuación te proponemos tres formas diferentes de completar un fin de semana en Alicante.
Opción 1: Albufereta, Cabo de la Huerta y Playa de San Juan

Si has venido buscando Mediterráneo, dedicaría el segundo día a recorrer el litoral norte de Alicante.
Puedes comenzar en la playa de la Albufereta, una pequeña bahía situada al otro lado de la Serra Grossa y con un ambiente mucho más tranquilo que el del centro.
Desde aquí continúa hacia el Cabo de la Huerta, donde las grandes playas urbanas dejan paso a pequeñas calas, plataformas rocosas y senderos junto al mar. Es una de las zonas que más nos gustan para caminar junto al Mediterráneo y disfrutar de un paisaje muy diferente al del Postiguet.
La jornada puede terminar en la Playa de San Juan, el gran arenal de Alicante. Su extensión, su paseo marítimo y la abundancia de restaurantes y terrazas hacen que sea un lugar perfecto para pasar la tarde y despedir el fin de semana junto al mar.
Opción 2: un día cultural por Alicante

Si prefieres dedicar la segunda jornada a la historia y la cultura, Alicante cuenta con suficientes museos y yacimientos para completar prácticamente todo el día.
Entre los principales destaca el MARQ, Museo Arqueológico Provincial de Alicante, una de las visitas culturales más interesantes de la ciudad. Si te interesa especialmente el arte, también puedes elegir el MACA, dedicado al arte contemporáneo, o el MUBAG, centrado en las bellas artes.
Puedes combinar las visitas del centro con Lucentum, el yacimiento arqueológico situado en la zona de la Albufereta y considerado uno de los principales testimonios del pasado romano de Alicante.
Si quieres valorar todas las posibilidades antes de decidirte, consulta nuestra guía específica de museos de Alicante.
Opción 3: excursión a la Isla de Tabarca
Como opción más recomendada para el segundo día (o el primero si cambias el orden) te recomiendo dedicar el día completo a la isla de Tabarca, una de las excursiones imprescindibles desde Alicante. Tabarca permite combinar patrimonio, naturaleza y playa: puedes recorrer su pequeño núcleo amurallado, caminar por la isla, disfrutar de sus calas y conocer el entorno de su reserva marina.
Para esta opción conviene reservar prácticamente toda la jornada y consultar previamente los horarios de los barcos a Tabarca.
Otra opción: senderismo en Serra Grossa

Si prefieres permanecer en Alicante y hacer algo de senderismo, una alternativa es subir a la Serra Grossa, la pequeña sierra litoral situada entre el centro y la Albufereta. Sus senderos permiten ganar altura rápidamente y disfrutar de buenas vistas sobre la ciudad y el Mediterráneo.
Después del paseo puedes descender hacia la playa de la Albufereta, donde terminar la jornada junto al mar paseando por la Vía Verde de la Cantera. Esta opción resulta especialmente agradable durante otoño, invierno y primavera, evitando las horas de mayor calor.
Dónde dormir en Alicante para una escapada de 2 días

Para un viaje tan corto, elegir bien la zona donde alojarse ayuda a aprovechar mucho mejor el tiempo.
Si es tu primera visita, el centro de Alicante es probablemente la opción más práctica, ya que podrás realizar casi todo el itinerario del primer día caminando. El casco histórico, la zona del Mercado o el entorno del Postiguet también permiten estar muy cerca de los principales atractivos.
Si llegas en tren, la zona del Ensanche puede resultar especialmente cómoda, mientras que quienes prioricen el mar pueden valorar alojarse junto al Postiguet o incluso en Playa de San Juan.
En nuestra guía sobre dónde dormir en Alicante analizamos las mejores zonas de la ciudad y sus ventajas e inconvenientes según el tipo de viaje.
¿Son suficientes 2 días para conocer Alicante?
Dos días son suficientes para llevarte una visión bastante completa de Alicante. La primera jornada permite conocer los grandes imprescindibles del centro, mientras que durante el segundo día puedes adaptar la visita a tus intereses y elegir entre playas, cultura, senderismo o una excursión a Tabarca.
Precisamente esa variedad es uno de los atractivos de Alicante: en una escapada corta puedes pasar de recorrer un castillo medieval y las calles del casco histórico a caminar junto al Mediterráneo, visitar un yacimiento romano o pasar el día en una pequeña isla.
Si quieres ampliar el viaje o descubrir otros lugares que quizá no encajen en este itinerario, puedes volver a nuestra guía completa de qué ver en Alicante.




