Preparar la mochila para una ruta de senderismo de varios días implica mucho más que elegir el calzado adecuado o calcular las provisiones. Los productos de higiene y cuidado personal también forman parte del equipamiento y, en entornos naturales, conviene prestar atención tanto a su eficacia como a su impacto ambiental.
Cada vez más excursionistas buscan alternativas con fórmulas sencillas, ingredientes reconocibles y envases reutilizables o reciclables. En este contexto, opciones como la cosmética orgánica de la marca Comme Avant forman parte de una tendencia que apuesta por reducir el uso de ingredientes innecesarios y minimizar la generación de residuos.
Cosmética ecológica para un trekking en montaña
Durante una ruta de varios días, el espacio y el peso son limitados, por lo que conviene reducir el neceser a aquellos productos que realmente vamos a utilizar. No se trata de llevar muchos cosméticos, sino de escoger opciones prácticas, polivalentes y, siempre que sea posible, con un menor impacto sobre el entorno.
Protector solar: imprescindible en la montaña
El protector solar es uno de esos productos que no debería faltar en la mochila, incluso cuando la previsión anuncia temperaturas suaves o un día parcialmente nublado. En montaña estamos expuestos durante muchas horas a la radiación solar y, además, la intensidad de la radiación ultravioleta aumenta con la altitud.
Lo recomendable es utilizar un protector de amplio espectro, con protección frente a los rayos UVA y UVB, y un factor adecuado para actividades prolongadas al aire libre. También conviene que sea resistente al sudor, especialmente durante los meses más cálidos.
Además de aplicarlo antes de comenzar la ruta, es importante renovarlo periódicamente, prestando especial atención a zonas que solemos olvidar, como orejas, cuello, nariz, labios o el dorso de las manos.
Jabón biodegradable: higiene con el menor impacto posible

En travesías de varios días, un pequeño jabón biodegradable puede resultar muy práctico tanto para la higiene personal como para lavar alguna prenda de ropa.
Eso sí, que un producto sea biodegradable no significa que podamos utilizarlo directamente en un río, una fuente o una poza. Jabones y otros productos de higiene pueden alterar los ecosistemas acuáticos, por lo que deben utilizarse alejados de los cursos de agua y siguiendo las posibles restricciones existentes en espacios naturales protegidos.
Los formatos sólidos resultan especialmente interesantes para trekking: pesan poco, ocupan muy poco espacio y podemos cortar únicamente la cantidad que vayamos a necesitar durante la ruta.
Dentífrico sólido: menos espacio y menos envases
El dentífrico sólido, ya sea en pastillas o en otros formatos compactos, es una alternativa muy cómoda cuando queremos reducir al máximo nuestro neceser.
Además de evitar tubos y envases voluminosos, permite transportar exactamente la cantidad necesaria para los días que estaremos fuera. Esto resulta especialmente útil en travesías en las que cada gramo cuenta.
Como ocurre con cualquier producto de higiene, los restos de dentífrico tampoco deberían terminar en cursos de agua ni quedar sobre el terreno.
Repelente de insectos: según el lugar y la época
No siempre será necesario, pero un repelente puede convertirse en un buen aliado dependiendo de la zona por la que vayamos a caminar, la estación del año y el lugar elegido para vivaquear o pasar la noche. En Alicante, por ejemplo, muchos de los espacios naturales son de tipo humedal, lo que significa una alta concentración de mosquitos en la mayor parte del año, salvo invierno.
Mosquitos y otros insectos suelen ser más abundantes cerca de zonas húmedas y durante los meses cálidos. Por ello, antes de incluir el repelente en la mochila merece la pena valorar las condiciones concretas de nuestra ruta.
Podemos complementar su uso con medidas sencillas como llevar pantalón largo y prendas de manga larga al amanecer y al atardecer, reduciendo así la cantidad de producto que necesitamos aplicar sobre la piel.
Crema hidratante o bálsamo reparador
Sol, viento, frío y muchas horas al aire libre pueden terminar resecando la piel, especialmente en rutas de varios días. Una pequeña cantidad de crema hidratante o un bálsamo puede ayudarnos a proteger las zonas más expuestas.
Los formatos concentrados y polivalentes son especialmente interesantes para montaña. Un mismo bálsamo puede servir, por ejemplo, para hidratar labios y pequeñas zonas de piel seca, evitando tener que transportar varios productos diferentes.
Mejor en formato sólido y con el mínimo envase
Siempre que resulte práctico, elegir cosméticos sólidos puede ayudarnos a simplificar considerablemente el neceser de montaña. Suelen ocupar menos espacio, permiten llevar únicamente la cantidad necesaria y eliminan el riesgo de que un bote se abra y derrame su contenido dentro de la mochila.
También podemos priorizar productos concentrados, envases reutilizables o recipientes pequeños que podamos rellenar en casa. Más que buscar un neceser completamente libre de residuos, la idea es aplicar la misma filosofía que al resto del equipamiento de trekking: llevar únicamente aquello que necesitamos y generar el menor impacto posible durante nuestra estancia en la montaña.
¿Por qué importa el impacto ambiental?
En los espacios naturales, ya sean de Alicante, Comunidad Valenciana o de cualquier otro lugar de España o del mundo, es recomendable seguir los principios de «No Dejar Rastro» (Leave No Trace), que buscan minimizar la huella de quienes disfrutan del medio ambiente. Aunque ningún producto debe utilizarse directamente en ríos, lagos o arroyos, optar por cosméticos biodegradables y con formulaciones sencillas puede reducir el impacto cuando se emplean correctamente y lejos de fuentes de agua.
Además del contenido, el envase también juega un papel importante. Reducir el uso de plásticos desechables mediante formatos reutilizables o reciclables ayuda a disminuir los residuos generados durante las actividades al aire libre.
Ingredientes sencillos y etiquetado claro
Uno de los aspectos que muchos consumidores valoran actualmente es la transparencia en el etiquetado. Poder identificar fácilmente los ingredientes facilita la elección de productos adaptados a pieles sensibles o con necesidades específicas.
Las formulaciones con un número reducido de componentes también permiten comprender mejor qué se está aplicando sobre la piel, algo especialmente útil para personas con alergias o sensibilidad a determinados conservantes, fragancias o colorantes.
Cómo elegir cosméticos para actividades al aire libre
Al preparar una ruta de varios días, conviene tener en cuenta algunos criterios antes de comprar productos de higiene:
- Priorizar envases resistentes y fáciles de transportar.
- Elegir formatos sólidos cuando sea posible para ahorrar espacio y peso.
- Revisar la lista de ingredientes si se tiene la piel sensible.
- Evitar el uso de productos directamente sobre cursos de agua, incluso si son biodegradables.
- Llevar únicamente la cantidad necesaria para reducir el peso de la mochila.
Una tendencia ligada al consumo responsable
La creciente demanda de cosmética orgánica y de productos con menor impacto ambiental responde a una mayor conciencia sobre el consumo responsable. En actividades como el senderismo o el trekking, donde el contacto con la naturaleza es constante, muchas personas buscan que sus hábitos de cuidado personal sean coherentes con la conservación del entorno.
Más allá de la marca elegida, factores como la composición del producto, el tipo de envase, la facilidad de transporte y el respeto por el medio ambiente son aspectos que cada vez tienen más peso a la hora de preparar el equipo para una aventura de varios días.



