Llegas el jueves por la tarde a una casa rural del interior de Alicante, dejas la mochila y lo primero que haces no es precisamente salir a conocer los alrededores: enciendes el portátil. El viernes tienes un par de reuniones y algunas horas de trabajo por delante. El alojamiento tiene WiFi, pero ¿será suficiente para pasar allí la mañana sin cortes ni problemas de conexión?
Para leer el correo o consultar Google Maps puede bastar casi cualquier conexión. Ahora bien, para una videollamada, trabajar con archivos en la nube o entrar en las herramientas de la empresa, la cosa cambia.
Antes de reservar, pregunta cómo es el WiFi
Que una casa rural tenga WiFi no significa necesariamente que vaya a funcionar igual de bien en todas las habitaciones. Antes de reservar, pregunta dónde está el router, si la conexión llega correctamente a la zona donde tienes pensado trabajar y si otros huéspedes utilizan la misma red.
También puedes preguntar qué tipo de conexión tiene el alojamiento y si suelen tener problemas en determinados momentos del día. No necesitas conocer todos los detalles, pero sí que la red es estable y no sufre cortes o bajadas de velocidad. Si tienes una reunión importante el viernes, este tipo de información puede ahorrarte algún disgusto.
Comprueba la cobertura móvil de la zona
No des por hecho que el WiFi funcionará. Antes de llegar, comprueba la cobertura 4G o 5G de la zona y los datos que tienes contratados. Si el alojamiento está en un entorno rural, la señal no será la misma que en la ciudad.
En este sentido, el móvil puede actuar como punto de acceso para el portátil; basta con acceder a las opciones de conectividad del dispositivo para compartir conexión mediante WiFi, cable USB o Bluetooth. Si no viajas solo, pregunta a tu acompañante qué operador usa: en un mismo lugar, la cobertura puede variar según la compañía.
Deja el portátil preparado antes de salir
No esperes a llegar a la casa rural para instalar una actualización de Windows o descargar un programa que necesitas para trabajar. Hazlo en casa. Actualiza el portátil, abre las aplicaciones que vas a utilizar y comprueba que puedes acceder al correo, al CRM, a la intranet o al escritorio remoto si forman parte de tu trabajo.
Lo mismo ocurre con la autenticación en dos pasos. Si para entrar en alguna cuenta necesitas una aplicación de autenticación, un código SMS o cualquier otro método, comprueba que funciona antes de viajar. Y si vas a trabajar desde una red que no administras, puedes dejar preparada una VPN para Windows en el ordenador.
Este tipo de herramientas te permiten cifrar el tráfico entre este y el servidor VPN cuando utilizas una conexión que no controlas. Aplicaciones como Surfshark te permiten cambiar tu IP y alternar entre más de 4.500 servidores deistribuidos en 100 países. Ten en cuenta que la VPN no acelera la conexión ni sustituye las medidas de seguridad corporativas, aunque sí aporta una capa extra de protección.
El INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad) también incluye las VPN entre las medidas que pueden utilizarse para proteger las conexiones durante el teletrabajo, junto con otras recomendaciones como mantener actualizados los dispositivos y utilizar conexiones seguras.

Haz una prueba antes de la primera reunión
Una vez en la casa rural, no esperes a que llegue la primera videollamada para comprobar si el WiFi funciona bien. En primer lugar, coloca el portátil donde vas a trabajar y prueba la conexión desde allí. A continuación, abre las herramientas que utilizas normalmente y, si tienes una reunión importante, haz una llamada de prueba.
Si la señal es peor en la habitación que junto al router, quizá solo tengas que cambiar de sitio la mesa de trabajo. Y si la conexión sigue dando problemas, todavía tendrás tiempo para pasar al plan B del teléfono.
Para las videollamadas, mejor no improvisar
Pocas cosas ponen a prueba una conexión de casa como una videollamada. No hace falta tener una oficina de revista, pero sí encontrar un sitio con señal estable y sin ruido de fondo.
Si tienes una reunión a primera hora, deja preparado el portátil la noche anterior. Comprueba la cámara y el micrófono, busca una habitación tranquila y evita alejarte demasiado del router. También es buena idea tener el móvil cargado. Si el WiFi empieza a fallar durante la reunión, podrás activar el punto de acceso y seguir trabajando sin tener que buscar una solución en ese momento.
Organiza el trabajo para aprovechar la escapada
Si solo vas a trabajar uno o dos días, tampoco tiene mucho sentido convertir la casa rural en una oficina durante todo el fin de semana. Puedes concentrar por la mañana las tareas que requieren más conexión: reuniones, archivos pesados o acceso a herramientas corporativas. Después queda la tarde libre para hacer una ruta, visitar un pueblo cercano o sentarte a comer sin tener el portátil delante.
También ayuda mirar el horario de las reuniones antes de organizar el resto del día. Si tienes una videollamada a las cuatro, quizá no sea el mejor momento para empezar una ruta larga a las dos. Y si vas a pasar varias horas fuera en una zona con poca cobertura, deja antes terminadas las tareas que necesiten conexión.
El interior de Alicante ofrece muchas posibilidades para completar una escapada así. En la propia selección de escapadas por la provincia de Alicante encontrarás pueblos, alojamientos y rutas para organizar el tiempo libre después de cerrar el portátil. También puedes consultar la guía de LinkAlicante sobre teletrabajar unos días desde el interior de Alicante si quieres ampliar la información sobre esta forma de viajar.
