Al norte de la provincia de Alicante, en la evocadora Vall de Laguar, encontramos el Barranc de l’Infern (Barranco del Infierno). Este tortuoso desfiladero es el escenario de una de las rutas de senderismo más singulares de la región. Posiblemente sea a causa de sus 6.500 escalones de piedra, que se le conoce con el sobrenombre de "La Catedral del Senderismo".
Ficha Técnica
- Distancia: 14 km.
- Tiempo: 4 horas y media (sin contar paradas)
- Velocidad media: 3 km/h
- Dificultad: media. Recorrido exigente
- Sendero: PRV-147
- Fotos del artículo realizadas con una Nikon D5000
Plano y perfil de la ruta, vía www.cma.gva.es
Un poco de Historia
La Vall de Laguar, el que fuera el último reducto de los moriscos en el Reino de Valencia, encierra sin duda uno de nuestros tesoros naturales y culturales más hermosos. Justo en estas fechas, se cumple el cuarto centenario de su expulsión definitiva, noviembre de 1.609.
Quedaron entonces tan desiertas estas tierras, que fue necesario traer a varias familias de Mallorca para repoblarlas. Cito una frase de este artículo de ElPaís: “Muchos de ellos aguardaban desde África el momento del regreso, conservando las llaves de las que habían sido sus casas”.
Descripción de la ruta y fotografías
Después de bastante tiempo planeando la excursión a la Vall de Laguar, por fin el sábado pasado tuvimos la ocasión de realizar este recorrido. Siete integrantes componen el grupo en esta ocasión, entre ellos Raúl Sáez del blog Cuesta Arriba.
Como bromeaba con mis compañeros de ruta, que no conocían este sendero, si al PRV-147 se le conoce como “La Catedral del Senderismo”, es porque en este lugar se realiza el “bautismo” de todo senderista que se precie. Bromas aparte, esta es una excursión que podríamos calificar de “imprescindible” en la provincia de Alicante.
Comenzamos el recorrido en Fleix, el “pueblo de enmedio” de los tres que componen la Vall de Laguar. Dejamos el coche a la salida del pueblo, junto a las escuelas municipales. Desde aquí, retomamos la carretera en dirección a Benimaurell (el pueblo de arriba), y enseguida veremos el desvío a la derecha hacia la Font Grossa y lavadero de Fleix, inicio del recorrido.
Siguiendo la carretera asfaltada, enseguida veremos la senda a nuestra derecha. Empiezan los escalones de piedra, de los que se dice hay unos 6.500. Por esta vez, nos lo vamos a creer, y no llevaremos la cuenta.
No tarda en aparecer ante nosotros la impresionante bajada hasta el cauce seco del Río Girona (y la no menos espectacular subida por la vertiente contraria del barranco).
Pero no adelantemos acontecimientos. Antes de eso, habremos de pasar junto a la cabecera del Barranc del Salt, de varias decenas de metros de altura. Atravesamos entonces El Forat, un agujero tallado en la roca que nos permite seguir avanzando.
Desde la última vez que estuve por aquí, lo han acondicionado con una pasarela de madera. Lo prefería como estaba antes, la verdad.
Continuamos bajando, y llegamos finalmente al lecho del barranco. Tiempo para tomar un respiro y reagruparnos, antes de iniciar la subida más fuerte de la jornada, superando unos 300 metros de desnivel por las escaleras de piedra.
El camino no tiene dificultad alguna, y merece la pena tomárselo con calma y disfrutar de este fantástico lugar. No cuesta mucho imaginarse a los antiguos pobladores moriscos, viviendo y cultivando estas tierras, hasta su expulsión definitiva en 1.609.
La zigzagueante subida nos conduce hasta les Juvees d’Enmig, donde aprovechamos para tomar un nuevo descanso y comentar las anécdotas del día. Bombeamos agua del Pou de la Juvea para refrescarnos. Sigue haciendo mucho calor para estar en noviembre.
Al reanudar la marcha, una pequeña subida nos conduce hasta una explanada junto a unas casas. Enseguida retomamos la senda, a la izquierda, que nos conducirá de nuevo al cauce del barranco. Este tramo es el que suele recorrerse como aproximación al barranco deportivo, donde es necesario el uso de material de escalada para superar los diferentes rápeles.
La bajada, que atraviesa lugares que parecen haberse escapado de un sueño, nos conduce hasta la Font del Reinós, punto que aprovecharemos para almorzar. En verano es muy probable que no hubiésemos podido, a causa de la infinidad de abejas y avispas que suelen poblar este lugar.
Después de almorzar, terminamos el tramo de bajada que nos conduce de nuevo al Río Girona. Comentando con otros senderistas que nos encontramos, nos dicen que el inicio del barranco deportivo no está lejos, apenas a unos 200 metros barranco abajo. Así que decidimos acercarnos…
El espectáculo es sobrecogedor. Paredes verticales que parecen ascender hasta el cielo, pobladas de una exuberante vegetación. Algún día espero tener la ocasión de descender este barranco. Por esta vez, sin embargo, volvemos sobre nuestros pasos para retomar el sendero PRV-147.
Afrontamos ahora la segunda de las subidas, que nos conducirá hasta les Juvees de d’Alt. De nuevo, recomiendo tomárnoslo con calma y disfrutar de cada uno de los miles de escalones de piedra que componen este recorrido.
Al llegar arriba, tenemos unas espectaculares vistas panorámicas del barranco (fotos inferiores, haz click sobre las imágenes para verlas ampliadas).
Estamos en les Juvees de d’Alt. Desde aquí, iniciamos nuevo descenso hacia el Barranc de Racons. En este punto del recorrido, los escalones de piedra parecen estar mejor conservados.
Enseguida llegamos al fondo del Barranc de Racons, y empezamos la última, sinuosa y escalonada subida. A mitad de la misma, alcanzamos un mirador natural donde por fuerza debemos detenernos y respirar hondo, el paisaje es sobrecogedor…
Foto panorámica, click para ampliar
Reanudamos la marca. La subida nos conduce a una zona de campos de labranza, a las afueras de Benimaurell. Enseguida llegamos a la zona recreativa de la Font dels Olbis, donde la llegada del Otoño se hace notar.
Poco después, atravesamos el pueblo y llegamos a la Font del Benimaurell, junto al lavadero del pueblo. El lugar ha cambiado bastante desde la última vez, no estoy muy seguro de si acaba de gustarme ese color naranja chillón del suelo…
En cualquier caso, es el lugar perfecto para comer y reponer fuerzas. Desde aquí hasta Fleix sólo nos queda un suave paseo siguiendo el camino asfaltado entre bancales.
Entre los almendros, se asoma la silueta del Cavall Verd (Caballo Verde), la sierra sobre la que se asientan los tres pueblos: Campell, Fleix y Benimaurell.
Cansados pero muy contentos, recorremos los últimos pasos mientras comentamos las anécdotas del día. Completamos la ruta, cerramos este “círculo mágico” de la Vall de Laguar. Como ya dije al principio, una excursión imprescindible para todo amante de la naturaleza, la historia y la cultura de nuestras tierras.
Enlaces de interés
- El PRV-147 en la web Apatita
- A la inversa, en Topwalks
- El PRV-181, otro sendero de la Vall de Laguar
- La masacre del Cavall Verd, en ElPaís
- 400 años de la expulsión de los moriscos


































9 Comentarios
Paskky
20 Noviembre 2009 @ 23:09 #
Extraordianrio reportaje. Dan ganas de ir … y lo voy a hacer el próximo domingo con la Asociación de Caminnates de Aigues, de la que soy socio. Cuando lo cuente en mi blog, pondré como enlace este post. No creo que lo pueda superar, entre otras cosas porque me voy a llevar una cámara de fotos compacta para ir ligero de equipaje. Saludos.
fer
20 Noviembre 2009 @ 23:47 #
Gracias Paskky, y a disfrutar de la ruta, te encantará. A ver si algún día me voy con vosotros, parece que estáis haciendo una buena labor en la Asociación de Caminantes de Aigües. Saludos!
jordi
21 Noviembre 2009 @ 16:32 #
Buena y cuidada entrada, como de costumbre. Pues mira que llevo años caminando por Alicante y me sigue faltando esa ruta… sigue aumentando mi lista de rutas pendientes.
Saludos desde el sur.
fer
21 Noviembre 2009 @ 20:11 #
Gracias Jordi. Sin duda, una ruta para no perderse. Saludos!
Raul
21 Noviembre 2009 @ 19:58 #
Jue pedazo de articulo, completo, documentado, ameno, limpio…. te vas superando día a día.
Fue un día magnifico y una ruta para repetir, lo mejor la compañía.
Saludos!
apegao
22 Noviembre 2009 @ 23:07 #
Estupenda ruta para hacer en cualquier época, aunque yo estoy esperando que los almendros empiezen a florear para repetirla. Pensaba hacerla para finales de enero y principios de febrero pero con las temperaturas que están haciendo la naturaleza está loca y ya está empezando algunos almendros a echar flor.
Estupendo reportaje con buenas fotos
Joaquín
23 Noviembre 2009 @ 21:02 #
¡Insuperable artículo,Fer!
Hace años que hice esta “impresionante ruta” y espero que los componentes de la
Asociación Senderista de La Algueña vayan tomando “fondo” para poder llevarlos
a hacerla. Si Dios quiere, para la próxima primavera. Haz un hueco e intenta hacerla
con nosotros, si puedes.
Un abrazo, Fer.
fer
23 Noviembre 2009 @ 23:21 #
Raúl: A ver si sacas un hueco y te animas a publicar el tuyo…
Apegao: en primavera, o en la época de las cerezas, jeje
Joaquín: si hacéis la ruta, intentarémos estar ahí.
Gracias a todos!
hugo
7 Diciembre 2009 @ 19:58 #
hola muy buenas a todos !! me gustaria contactarme con ustedes ya que me gusta el senderismo o si me pueden orientar para hacer algunas rutas en alicante gracias y saludos para todos.