El Parque Natural de la Serra d’Espadà se extiende por el sur de la provincia de Castellón, entre las comarcas de l’Alt Palancia, l’Alt Millars y la Plana Baixa, formando un conjunto montañoso de perfil inconfundible dentro del Sistema Ibérico valenciano. Se trata de una sierra abrupta, profundamente erosionada por barrancos y cubierta por uno de los alcornocales mejor conservados de la Comunitat Valenciana.
En esta ocasión proponemos una ruta circular con inicio y final en el precioso pueblo de Aín, uno de los núcleos con más encanto de la sierra, para ascender a su cumbre más emblemática: el Pic d’Espadà o Pico Espadán, que con 1.099 metros de altitud es la tercera cima más alta del parque natural, aunque sin duda es la más emblemática y representativa de todo el macizo. Existe cierta controversia sobre su altura exacta según distintas fuentes cartográficas, pero su silueta y su situación dominante la convierten en el gran referente paisajístico de la sierra.
A lo largo del recorrido atravesaremos bosques de alcornoques, zonas de rodeno de intensos tonos rojizos y violáceos, crestas rocosas con pasos técnicos, fuentes, barrancos sombríos y vestigios históricos, en una ruta exigente pero extraordinariamente completa.
El Parque Natural de la Serra d’Espadà

Declarado Parque Natural en 1998, la Serra d’Espadà protege más de 31.000 hectáreas de montaña mediterránea con un valor ecológico y cultural excepcional. Su elemento más distintivo es el alcornocal (surera o alcornoque), una formación forestal poco habitual en el interior de la Comunitat Valenciana y que aquí alcanza un desarrollo espectacular.
Durante siglos, estos bosques estuvieron ligados a la industria del corcho, actividad fundamental para muchas poblaciones de la zona. La extracción se realizaba de forma manual, cada nueve o diez años, y todavía hoy se conservan hornos, caminos, aljibes y construcciones de piedra seca vinculadas a este aprovechamiento tradicional, que forma parte del patrimonio etnográfico de la sierra.
Desde el punto de vista geológico, la Serra d’Espadà es famosa por el rodeno, una arenisca ferruginosa que tiñe el paisaje de tonos rojizos, ocres y púrpuras, especialmente visibles en crestas, cortados y formaciones rocosas como las de la Peña del Pastor o la propia cumbre del Espadán. Este sustrato ácido condiciona tanto la vegetación como la morfología del terreno y aporta una personalidad única a todo el parque.
Ficha Técnica de la Ruta
- Tipo de ruta: Circular
- Inicio y final: Aín (Castellón)
- Distancia: 11,5 km aprox.
- Desnivel positivo: 830 m aprox.
- Dificultad: Alta (tramos técnicos y exigencia física)
- Cima principal: Pic d’Espadà (1.099 m)
- Otros puntos destacados: Peña del Pastor, Surera de la Moleta, Cueva del Toro
Resumen del recorrido: Aín – Peña del Pastor – Pic d’Espadà – Cueva del Toro – Aín
Descripción detallada de la Ruta

La ruta comienza en la población de Aín, un pueblo pequeño y muy cuidado, de calles empedradas y arquitectura tradicional, que por sí solo ya merece una visita pausada. Existen varias zonas de aparcamiento en el perímetro del casco urbano; nosotros utilizamos el denominado Aparcamiento 1. El pueblo cuenta con una buena oferta de alojamientos rurales, como la Casa Rural Mar de Fonts.
Desde allí nos adentramos en el casco urbano por el carrer de la Morera, pasando por la plaza de la iglesia, donde se encuentra la Fuente de los Dos Caños, y continuamos hacia la Plaça de la Creu, desde la que salimos del pueblo por unas escaleras que nos introducen directamente en la montaña.

Tras un primer tramo de senda enlazamos rápidamente con una pista forestal que nos conduce hasta la Surera de la Moleta, un alcornoque monumental de grandes dimensiones, el cual cuenta con un panel interpretativo. Es importante respetar estos árboles tan emblemáticos y no dañarlos en forma alguna.
Poco después cruzamos la carretera CV-200 (Segorbe–Aín) y retomamos la ascensión por una senda que se interna en un bosque mixto dominado por alcornoques y pino rodeno (Pinus pinaster), la especie característica de estos suelos silíceos. La pendiente es suave al inicio, pero va aumentando progresivamente.
La senda describe varios zigzags y llega a un primer tramo donde es necesario ayudarse de las manos. A continuación se cruza un pequeño canchal que se remonta por su parte izquierda hasta alcanzar una zona más rocosa, donde encontramos las trepadas más exigentes del itinerario. En este punto hay instalada una cuerda fija que facilita superar el paso más técnico.

Superado este sector alcanzamos la Peña del Pastor, un afilado espolón de rodeno con formas muy características, donde la erosión ha esculpido auténticas esculturas naturales.
Desde aquí se asciende ligeramente hasta un collado donde encontramos un panel informativo sobre las trincheras de la Guerra Civil conservadas en esta parte de la sierra.
En este punto existen dos alternativas: continuar por la cresta hacia el Picaio y después al Espadán, opción más aérea y técnica, o bien descender hacia un antiguo aljibe de piedra seca, alternativa que tomamos nosotros. Este aljibe es un magnífico ejemplo del patrimonio etnológico tradicional de la Serra d’Espadà.
Junto al aljibe conectamos con el sendero PR-CV 63.6, que avanza prácticamente en llano por la vertiente sur de la sierra. Es un tramo muy cómodo, con senda bien definida y espectaculares vistas hacia el mar y hacia los relieves interiores del parque natural.
Al llegar a la vertical del pico Espadán y comenzamos la subida final a la cima, en un tramo bastante directo pero bien acondicionada mediante escalones de madera que evitan la erosión. Son unos 120–130 metros de desnivel hasta alcanzar el cordal de la sierra.
Unos pocos metros nos separan de la cima del Pic d’Espadà, situada sobre un crestón de rodeno y coronada por su llamativa cruz de acero inoxidable, de diseño tridimensional y con tres brazos horizontales. Las vistas son extraordinarias: hacia el sur se distingue incluso el Montgó, en la provincia de Alicante, a más de 100 km, y hacia el norte sobresale con claridad el Penyagolosa.

Tras disfrutar de la cumbre iniciamos el descenso por la vertiente norte. El primer tramo es algo pronunciado, pero pronto la senda se suaviza hasta alcanzar el Coll del Sarro o Collado de Espadán, según la cartografía.
Seguimos descendiendo por una senda generalmente en buen estado, aunque algo pedregosa en algunos puntos, pasando junto al pico Barberán, una subcima de esta alineación montañosa.
Poco a poco entramos en los barrancos de la cara norte, donde aparecen algunos ejemplares de castaños y grandes pinares de pino rodeno. Más adelante el ambiente se vuelve más húmedo y sombrío, dominado de nuevo por les sureres (alcornoques).
En la confluencia de los barrancos del Berandín, de la Juliana y de Báguena, que más abajo formarán el riu de Veo, encontramos una gran carrasca monumental, sin panel identificativo pero de porte impresionante.
Continuando por el fondo del barranco llegamos a la Font del Bou o Fuente del Toro, una surgencia de agua en forma de pequeña cueva. Muy cerca se conserva un antiguo acueducto, tradicionalmente atribuido a época romana, que resulta especialmente fotogénico.

Desde aquí hay que prestar especial atención para no pasar de largo una bifurcación a la derecha, por la que asciende el GR-333 (a la izquierda cruzaríamos el río y subiríamos a Alcudia de Veo).
La senda en este tramo de GR-333 está bastante desdibujada y discurre por terreno muy irregular y algo invadido por la vegetación, con pasos donde de nuevo es necesario apoyar las manos. Tras cruzar el barranco dels Morts seguimos ganando altura hasta enlazar con una pista forestal.
Esta pista nos conduce cómodamente hasta la zona del Port d’Aín, en la carretera CV-223. Enseguida tomamos otra pista durante unos 200 metros, hasta localizar una bifurcación señalizada con marcas blancas y verdes del SL-CV 29.
Este sendero local desciende por un precioso camino empedrado hasta salir nuevamente a la CV-223, por la que regresamos tranquilamente al casco urbano de Aín, cerrando así una de las rutas más completas y variadas del parque natural.
Valoración personal
Nos encontramos, sin duda, ante una de las rutas más atractivas que hemos realizado en la Comunitat Valenciana. Combina tramos técnicos, bosques mediterráneos únicos, patrimonio histórico, fuentes, barrancos y una cima con vistas memorables.
Y aun así, somos conscientes de que este recorrido no es más que una pequeña muestra de todo lo que puede ofrecer el Parque Natural de la Serra d’Espadà, un territorio que invita a volver una y otra vez para seguir descubriendo rincones, cumbres y senderos.
Track GPS
Como siempre, añadiremos el track GPS completo de la ruta para facilitar su seguimiento sobre el terreno.

