En la escarpada línea costera entre Dénia y Xábia, enclavada en la Reserva Natural del Cabo de San Antonio, encontramos la Cova Tallada. Una asombrosa gruta bañada por oscuras y cristalinas aguas, un lugar donde te sentirás viajar al Centro de la Tierra.

Desde la Torre del Gerro (a la que dedicaré una próxima entrada), encontramos la pronunciada senda que desciende a la Cova Tallada. Estamos muy cerca del Montgó, en realidad sobre la meseta litoral que supone su prolongación hasta el mar. Es por eso que en esta zona se da el mismo karst, igual de incómodo para caminar sobre él. Se hace muy recomendable llevar un buen calzado de montaña.
También podemos iniciar el recorrido desde la zona de Les Rotes. Tendremos entonces que subir hasta encontrar el camino, y después senda, que nos conduce hacia la cueva, caminando siempre al borde de los cantiles.

En el trayecto hasta la cueva, poco más de un kilómetro, podemos emplear perfectamente entre 45 minutos y una hora. La senda no tiene prácticamente desnivel, pero como ya dije, se hace muy incómodo caminar sobre la fracturada roca. Sobre todo si, como me ha pasado a mí, se pone a llover. La roca se vuelve muy, muy resbaladiza. No es una ruta recomendable para hacer con niños pequeños.

Después de bajar unos empinados escalones de madera, y tras cruzar auténticos pasadizos entre pinos, palmitos y otros arbustos, llegamos finalmente a la entrada de la cueva. En este punto se hace necesario un pequeño destrepe. De nuevo, cuidado con la roca, que puede ser bastante resbaladiza en algunos puntos.


Bordeamos un pequeño tramo del acantilado, prácticamente a ras del mar, y llegamos a la boca de la cueva. Tened en cuenta que sólo se puede acceder (y salir) cuando el oleaje lo permite.
Esperaba que la Cova Tallada fuese de dimensiones similares a la Cova dels Arcs, junto a la Cala Moraig, en Benitatxell. Por contra, me he encontrado con una cueva de dimensiones mucho mayores y gran cantidad de salas, de diferentes tamaños, alcanzando la más grande de ellas una altura de entre 15 y 20 metros.

La cueva es en parte natural, y en parte fruto de la extracción de piedra tosca (arenisca) en siglos pasados. Fue una importante cantera de la que se obtuvo la piedra para la construcción del castillo de Dénia.


La verdad es que me he visto desbordado ante el tamaño y complejidad de la cueva. Demasiadas cosas para fotografiar, y muy poco tiempo para hacerlo. Además, el blanquecino cielo nublado no ayudada demasiado. Fuera seguía lloviendo.

He llegado hasta la cueva cargado con mi flash FL-36 y el disparador inalámbrico, dispuesto a experimentar con el Strobist. Entre las prisas y la falta de experiencia con esta nueva técnica, me temo que no he conseguido hacer más que “burdos ejercicios”, como diría Benito.


La Cova Tallada es una reserva marina, por lo que está prohibida la pesca. Recuerda ser respetuoso con el lugar, no dejes basura.


Aunque las fotos no le hacen justicia, la Cova Tallada es un lugar muy, muy impresionante. Es algo totalmente opuesto, pero sin duda podría rivalizar con la cima del Puig Campana en un ranking de los sitios más espectaculares de la provincia de Alicante. Personalmente, me ha recordado mucho a la obra de Julio Verne, Viaje al Centro de la Tierra.
Os dejo con el resto de fotos. Al final del artículo podéis encontrar más información sobre la Cova Tallada.




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