Vall de Gallinera, el secreto de la Penya Foradà

   

Después de conocer el Castell de Benissili y el Penyal Gros, en el tercer capítulo de nuestro recorrido por la asombrosa Vall de Gallinera, llega el momento más esperado de esta aventura, hoy alcanzamos la Penya Foradà.

Foto inferior: aproximación final a La Foradà

Penya Foradà

El camino hasta aquí no ha sido fácil (aunque sí muy satisfactorio). En cualquier caso, la visión de la Foradà compensa con creces cualquier padecimiento en el trayecto. Resulta fácil entender la fascinación que despertaría en los antiguos pobladores, que habitaron este lugar durante la Edad del Bronce.

Las vistas sobre el valle desde esta fantástica atalaya me dejan sin palabras…

Vall de Gallinera

Lentamente, me acerco al gran arco de piedra. Me pregunto si al atravesarlo, me conducirá a algún mágico lugar. ¿Tal vez al pasado? A los tiempos en que los moriscos habitaban estas tierras…

Vall de Gallinera

Desde atrás, esta catedral de piedra es incluso más espectacular. La altura del arco interior debe ser de unos tres metros y medio. Si me acompañase alguien podría hacerle una foto junto a la bóveda, para tener así una referencia espacial, pero no es el caso.

Penya Foradà

Pero la cosa no acaba aquí. La Foradà, esta curiosa formación, esconde un valioso secreto: una alineación solar. Cito de la web de José Lull, el redescubridor del fenómeno:

“El 4 de octubre, coincidiendo con la festividad de San Francisco de Asís, patrón de los franciscanos del convento de Benitaya, los rayos del Sol se introducen por la Foradà e iluminan el lugar en el que en otro tiempo se alzaba el convento.”

Por desgracia, no tengo imágenes que ilustren un momento tan especial, pero podéis encontrarlas en gran número y calidad en la web del citado José Lull.

Penya Foradà

Volviendo a mi aventura en Gallinera, es hora de sentarme a reponer fuerzas y aplacar el hambre, mientras disfruto de este cautivador espectáculo para los sentidos…

La Vall de Gallinera

Vistas hacia la Vall d’Alcalà.

Vall de Gallinera

Panorámica del valle (click para ampliar):

Vall de Gallinera

Benitaia y Benissivà. Un poco más atrás, Benialí.

Vall de Gallinera

Otra imagen de la Foradà en pleno estallido primaveral.

Penya Foradà

Es hora de continuar. Desciendo de la peña, y retomo el sendero, que continúa a lo largo de la cresta de la sierra. Desde este punto, el terreno se hace mucho más cómodo, dando un merecido descanso a los pies.

Penya Foradà

Desde lejos, la Foradà es incluso más impresionante, y diría que más siniestra. No puedo evitar acordarme de la obra del Tolkien, el Señor de los Anillos…

Penya Foradà

Terminamos aquí este capítulo. En el siguiente (no me atrevo a decir si será el último), relataré el resto del camino desde la Foradà, hasta regresar al punto de partida, completando así esta asombrosa ruta circular. Os espero!

Penya Foradà