Viaje a Alpes. Atardecer en el Lago Blanco
Continuamos con el relato de la fantástica experiencia vivida en Alpes gracias a YokmoK. Después de saborear la tranquilidad del Lago Negro, al final de la primera etapa de trek alcanzamos el refugio del Lac Blanc (Lago Blanco), situado a 2.352 metros de altitud.
Foto inferior: el Lac Blanc. La caseta que veis es el antiguo refugio.
El refugio del Lago Blanco es uno de los más conocidos y frecuentados de la zona. Nada más llegar, entendemos por qué: situado en el macizo de las Agujas Rojas, al abrigo de unos impresionantes picachos, y con unas vistas de ensueño. Desde aquí se divisan perfectamente la Aguja Verde y el Dru, las Grandes Jorasses, las Agujas de Chamonix y, cómo no, el grandioso Mont Blanc.
Después de una dura (aunque muy, muy disfrutona) jornada de trekking, nada como alcanzar este idílico lugar para atravesar definitivamente las puertas del Nirvana. Bienvenidos al Lago Blanco!
El refugio (del que os hablaré en otro post) es una auténtica pasada, casi como un hotel. Fue el único en el que pudimos tener una habitación para nosotros solos. Tras acomodarnos, y antes de cenar (a las 7 de la tarde, por cierto), volvemos a salir a pasear por los alrededores del lago.
Foto inferior: la Aguja Verde y el Dru, reflejados en las aguas del Lac Blanc. La construcción que aparece en la foto es el antiguo refugio, hoy en día en desuso.
Foto inferior: panorámica del lago superior (en realidad se trata de dos lagos comunicados). Al fondo, uno de los innumerables picos que componen el macizo de las Agujas Rojas.
Nada más terminar de cenar (y vaya cena, por cierto), volvemos a salir junto al lago. Los senderistas que habían venido a pasar el día ya se han marchado. Reina la paz en este pequeño rincón del mundo. El sol se despide de las afiladas agujas del macizo del Mont Blanc. El espectáculo es incomparable.
La foto inferior está tomada desde el punto en que se comunican los dos lagos.
El Mont Blanc y l’Aiguille du Midi, con los impresionantes glaciares a sus pies.
Y finalmente, La Aguja Verde y Les Drus. Sin palabras…


























Vaya pedazo de fotos, qué maravilla.
Impresionante lugar, impresionantes fotos.
Impresionantes fotos, qué puestas de sol!!. Con las ganas que nos quedamos de hacer esos ocasos este verano desde el Lago Blanco snif snif…. otro año será no??
Impresionantes las fotos… que envidia de buen tiempo ese día, no tuvimos la misma suerte
Realmente espectacular. Te has traido una buena colección de fotos y sensanciones, ¿eh Fer?.
Has captado perfectamente la belleza del entorno. Podemos casi sentirlo.
La verdad es que dan ganas de irse a vivir al refugio antiguo.
Me rindo ante todo esto. Es religión, filosofía y alimento para el alma. ¡Qué fotos tan acojonantes!
Por Diossss, eso debe ser el cielo, yo quiero irrrr.
Increible reportaje Fer. Enhorabuena.
Gracias a todos
[...] hablado ya del Lago Negro, en el que estuvimos almorzando ese primer día de trek. Y también del Lago Blanco, donde pudimos disfrutar de un inolvidable atardecer. Sin embargo, tenía pendiente hablar del [...]
[...] Foto inferior: los primeros rayos de Sol alcanzan la cima del Mont Blanc. Fotografía tomada desde el Lago Blanco. [...]
[...] antes de llegar al refugio del Lago Blanco, pudimos disfrutar de una merienda con vistas difíciles de [...]