Relato extraído de “Duendecillos del Bosque, Senderismo en Alicante“
Quedamos a las 10 de la mañana y dejando a uno de los posibles acompañantes en tierra por no quedar a las 11 y no sé por qué, si siempre se nos hace de noche ves tú la tontería oyeeesss??? Tardamos una hora y pico en llegar a Lorcha y el camino en coche transcurre como siempre entre paranoias varias tipo lo buenas que están las tías o quién se mola más de todos; y una nueva manía de Fer era que cada vez que miraba algo eran 1111, ya fuera el reloj o el cuentakilómetros, y por la noche lo mismo… pero que pesao eres tío!!! Lucas directamente pasa de pagarle los 3 euros de la gasolina (y yo le digo que se los pago pero en realidad tampoco se los pagaré).
Empezamos el camino desde L´Orxa y vamos por el sitio previsto que Fer ya se sabe… Es bonito… pero mucho, pero claro Fer se lo sabe… As que vamos rápido hasta llegar a la central hidroeléctrica que a mi me parece una estación de tren. Lo molón es cuanto Fer casi pisa una mini-serpiente que se nos insinuaba porque la mu guarri sacaba la lengua, aunque creo q era a mí… Luego seguimos y obviando la historia que casi nos chafa un todoterreno con unos bacaluzos mientras nos hacíamos una futicu con pose de gays… vemos un cartelito de un desvío a una fuente y haciéndonos los chulos con un hombre al que le preguntamos por donde había q ir… total no sé pa q??? Como siempre pasamos de su cara y hacemos lo q nos da la gana… Mientras estaba Lucas, que se mola más que nadie, diciéndole que somos lo más, y sin pensárnoslo mucho salimos del camino y empezamos a subir la montaña, hasta que llegamos a la fuente que está abajo en un barranco.
Fer dice que quiere bajar, y nosotros no se lo negamos… anda pos baja, pero tú solo claro… y por un tubo de plástico… está pirao el xaval… pero al final no baja. Nos hacemos unas fotos con mi cámara, la cual todavía no sabíamos que no hacía fotos porque le pusimos el carrete mal… Total que seguimos hasta una casita y luego subiendo por un camino hasta al pie de la montaña. A todo esto Lucas y yo hacíamos carreras cuesta arriba mientras Fer andaba y parecía to reventao el muy… Y luego continuamos hasta el pie de una montaña donde nos paramos porque estaba lloviendo. Nos refugiamos detrás de un pajero… me refiero a un Mitsubishi, claro, hasta que paró de llover.
A esta altura del viaje ya le había cambiado el nombre a Fer que pasaba a llamarse “tututu tututu de mierda”, qué bonita es la amistad, jejeje… Había un camino planito, pero mi amigo Fer dice: “vamos a subir la montaña”, y después de mirar un mapita haciendo como si lo entendiera, la empezamos a subir. Al principio no era diferente de las demás. Era muy verde eso sí, con arbusticos con florecitas y tal, pero a alguien se le olvidó podar más arriba y a menos de la mitad empezamos a rascarnos las piernas con todos los hierbajos de los… Lo bueno es q a Fer le dolía más que a mí porque es una nenaza, y Lucas tenía pantalones largos que se trajo el muy inteligente…

Pero eso fue después de que nos pillara la lluvia que estaba en la otra montaña y nos tuviéramos que refugiarnos en un entrante que había en la roca y donde había unas vistas preciosas de todo el valle. Soplaba tanto el aire que las gotas de lluvia iban hacia arriba por lo que donde yo estaba me mojaba igual, pero las vistas eran chulasn, chulas, así estoy del constipao, mu mal… aaaahhhh… Pero allí arriba estaba mu agusto… Como no podíamos salir porque la nube seguía por encima, nos pusimos a comer. Las arañas no estaban de acuerdo así que nos salió la vena asesina.
Después de comer y con un solo calcetín porque metí el pie en la fuente de líneas anteriores, empezamos a subir la montaña. Fer, “El Hombre del Calcetín” y Lucas, con las puñeteras marcas amarillas y blancas… Hay que decir que en ese momento estaba mu quemao y a Fer le dio por hablar como el de PACO!!! PACOOOO!!!! HAS VISTO A PACO ??!!! OYYEEESSS!!! Q TE FALTA UN CALCETINSSSSS!!! Y así se tiró hasta la noche y luego le dolía la garganta y las piernas y la….
Cuando parecía que habíamos llegao a la cima… Lucas también lo creía… y depues de un camino de numerosas amenazas a Fernando, que no sabía dónde estábamos, nos dice el dominante: “oyeeesss que esto no ess”… “Pero Fer eso es otra montaña” (aunque no lo era), pero es que no hacía subirla porque mi madre ya me había llamado para advertirme de que fuera volviendo ya… y eso da miedo… No ibamos a seguir subiendo, que por un lado era bueno, porque volvíamos ya. Pero por otro, si subiendo nos habíamos resbalado y pinchado, imagina a la vuelta… Lucas se convenció cuando Fer dijo algo así como “Jajajaja, no me vencerás, volveré”. Entonces lucas pensó que no quería volver otra vez, y razón no le faltaba así que seguimos subiendo.
No vi “La Finestra”, que es una roca que tiene pinta de ventana… Nos pinchamos otra vez… con las ramas… qué os pensábais ? Pero los arbustos hacía rato que ya eran casi como árboles pequeños. Total que to arañaos llegamos por fin a “La Nevera”, pero resuta que no había zumos ni na de eso, era un gujero donde antiguamente se almacenaba el hielo. Estaba en un prado de hierba que no pinchaba y que daba ganas de tumbarse, y después había una lomita que era la cima, por fin. Pero ala, más pinchos. Cuando subimos nos hicimos más fotos. Se veía Gandía, Lorcha, Denia creo, y una montaña que Fer dice que era El Montgó.
Bajamos, Fer por fin me dejó un calcetín y empezamos la bajada por otro sendero que había en el prado, y menos mal porque no me hacía mucho volver por donde habíamos venido (no te voy a comprar otro calcetin Fer, jejeje). Lo que más molaba eran las señales que señalaban en una dirección pero si te acercabas y las girabas señalaban en otra… muy fiable la verdad.
Empezamos a bajar en zig-zag la montaña, algo que se hizo bastante eterno, menos mal que había wena compañia (q pelota soy), pensando a cada momento que nos habíamos perdido y no encontrábamos las marcas de colorines y… cómo no ?! Pos más arbustos urticantes pa postre… Quién ha dicho que “El Ramadam” es duro nenes… y peligroso porque era ya demasiado tarde. Se nos hizo noche cerrada cuando llegamos a un merendero y fuente natural de la montaña (La Font dels Olbits). Comimos, preocupé un poco a mi madre por teléfono, ya que le dije que estábamos perdidos, pero no sin razon porque luego para volver a la senda con una sola linterna se hizo difícil (la mía estaba un poco dormida)
El pueblo se veía que estaba cerca, pero teníamos un inconveniente… un barranco de 50 metros… Un salto y se acababan nuesros problemas… pero todos… Así que seguimos una senda que rodeaba el barranco, pasando de una senda que nos hacía volver hacia atrás. Por una vez acertamos aunque Lucas estaba convencido de que era por la otra. Llegamos al pueblo, tardamos 2 horas pero llegamos, joer. El pueblecito era pequeño y no había nadie por las calles, excepto unos críos y un hombre que se había encontrado un perro. Pero yo no estoy muy en el tema porque estaba llamando por teléfono, igual que cada uno con su móvil… como hemos perdío!!!. Pillamos el coche junto con un constipao crónico y volvimos a casa con música de Shakira y con ruta turística incluída, aparte que hice llorar a Lucas y eso me gustó, jejejeeje.
Sin comentarios
Publicar comentario