Cuando trato de definir mis sensaciones cuando corro por la montaña, lo primero que me viene a la cabeza es libertad. Creo que estoy empezando a engancharme a esta metamorfosis del senderismo. Mi único objetivo: disfrutar. Pero mejor, empecemos por el principio…
Foto inferior: un corredor anónimo volando sobre las afiladas rocas del Montgó
Desde que tuve mis problemas en la rodilla izquierda, ya había descartado totalmente poder volver a correr (nunca fui un gran atleta, pero solía correr a temporadas). Superar el Tour de las Agujas Rojas me hizo ganar bastante confianza. Por aquel entonces leía un artículo muy interesante en el Blog de Pit. Un artículo que me dio a conocer el Barefoot Running. Esta técnica de carrera se basa en realizar el apoyo con la parte delantera del pie, que se supone está diseñada para eso. Una vuelta a los orígenes.
Hace algo más de dos meses se me ocurrió darle una oportunidad a esta nueva técnica. Con zapatillas, eso sí. Y ya puestos, tratar de correr por caminos de tierra, nada de asfalto. La cosa iba bien, así que poco a poco lo estoy intentando con las pistas forestales. De momento mis rodillas siguen sin quejarse, así que yo continúo avanzando, pasito a pasito, sin prisa. El único objetivo, como ya he dicho, es disfrutar con ello. Una forma diferente de acercarse a mis queridas montañas.
La ruta de hoy
- Distancia: 9 km
- Desnivel positivo: 380 m.
- Tiempo: 40 min subida + 45 bajada
Hoy he arrancado desde el puerto de Ares, a mitad de camino entre Aitana y Serrella. Desde allí he cogido la pista forestal que, en poco más de 4 km, te deja en la Caseta del Rector (1.359 msnm), uno de los fantásticos miradores que nos depara esta interminable sierra. Una ruta parecida a la que publiqué en febrero de 2009, subiendo en aquella ocasión desde Benasau.

Después de una noche realmente fría, la mañana ha amanecido espléndida, con el mejor Sol de Alicante aportándome su energía vital. Charcos congelados en el camino ha sido lo más parecido a nieve que he encontrado. En resumen, una ruta fantástica para alguien que está empezando en esto. Lo único malo: hacía fresco en la cima, y no he podido disfrutar de las vistas todo lo que me hubiera gustado. Aún así he alcanzado a ver claramente el Mondúver, que visité no hace mucho. El humo de Cofrentes, creo que el Penyagolosa, y las montañas nevadas de… ¿Teruel? Ibiza también parecía adivinarse hacia el este. Alucinante.
El equipo
Para mi pequeña aventura de hoy, he utilizado lo siguiente:
- Zapatillas de trail running Kalenji. Cuando las compré nunca pensé que acabaría dándoles el uso para el que fueron diseñadas: correr por montaña. Para mi gusto andan un poco justas de amortiguación en el talón, pero corriendo tipo “forefoot” no supone un gran problema.
- Mallas largas para las piernas
- Camiseta interior transpirable, de manga larga
- Chaqueta tipo Gore-Tex, de la marca Shehe. Me la compré para el Viaje a Alpes y la verdad es que de momento estoy muy contento con ella, sobre todo teniendo en cuenta que me costó la tercera parte que una Trango o North Face. Todavía no la he puesto a prueba en las condiciones más extremas, pero estoy convencido de que responderá bien. Quizá sea un poco aparatosa para correr, pero es muy ligera, y la protección frente al viento es genial. Con la cremallera se puede ir regulando la temperatura.
- Guantes Trangoworld.
Mis blogs de cabecera
Buena parte de la culpa de que me haya animado a probar el trail running lo tienen estos blogs, que sigo desde hace ya bastante (mucho antes de que me plantease intentarlo):
Y tú, has probado ya el trail running? ¿Alguna experiencia que compartir? Anímate!
Pd: se me olvidaba! También quiero agradecer a mi fisio sus excelentes consejos y atenciones