No pudo ser. A pesar del partidazo jugado por la selección española de baloncesto en la final olímpica de Beijing, tenemos que conformarnos con la plata.
Dos sentimientos enfrentados: por una parte, el gran sabor de boca que deja nuestra selección. Y por otra, rabia e impotencia ante una actuación arbitral que ha beneficiado a Estados Unidos, a la que han perdonado muchas faltas cometidas, por no hablar de los pasos.
A pesar de todo, orgulloso de esta España que levanta pasiones, y eso que no soy fanático del basket. Ha merecido la pena madrugar




2 Comentarios
lourdes
27 Agosto 2008 @ 00:54 #
Bueno la verdad es q espana me gusto mucho como jugo, y es cierto el arbitro veneficio a los estados unidos, pero un juego super buenisimo bravo espana…
fer
27 Agosto 2008 @ 17:32 #
Tú lo has dicho lourdes