Abril de 2009. Nieve en Aitana

   

Semana Santa 2009. La Sierra de Aitana amanece cubierta por una buena capa de nieve. Nos hemos levantado tarde, y para cuando iniciamos el trayecto en coche hacia Benifato y la Font de Partagas, es más de mediodía.

Nieve en Aitana

Sierra de Aitana

Hace una temperatura bastante alta, y estamos convencidos de que para cuando lleguemos a Aitana, toda la nieve se habrá fundido… Pero no! Hemos tenido suerte. El anhelado manto blanco todavía cubre la sierra cuando llegamos al área recreativa. Comenzamos a caminar casi a las tres de la tarde en dirección a la Font de la Forata.

Nieve en Aitana

Además de la nieve, yo tengo una esperanza para el día de hoy. No digo nada. No tardaremos mucho en confirmar si es posible, a medida que ganamos altura.

Nieve en Aitana

Ibiza desde Aitana!

En efecto. La visibilidad del día es excelente, y antes siquiera de llegar a la Font de la Noguera, divisamos las montañas de Ibiza en el horizonte, como flotando en el inmenso Mediterráneo.

Ibiza desde Aitana

Nieve en Aitana

No tardamos mucho en divisar otra joya: el verde esmeralda del Embalse de Guadalest, en el fondo del valle. Al otro lado, la Xortà vigila sus aguas.

Nieve en Aitana

Nieve en Aitana

Seguimos ganando altura y llegamos a la Font de la Noguera. La nieve se va fundiendo y la tierra rezuma agua por todos sus poros, embarrándolo todo.

Nieve en AitanaNieve en Aitana

Foto inferior: la cumbre de la Mallà del Llop (Serrella) conserva un pequeño resto de nieve.

Nieve en Aitana

Nieve en Aitana

En breve divisamos las antenas y radares de la cima de Aitana. No tardamos en alcanzar Font de la Forata y sus múltiples piletas. ¿De verdad seguimos en Alicante?

Nieve en Aitana

Nieve en Aitana

Font de la Forata, Aitana

Desde aquí, ponemos rumbo al Pas de la Rabosa. La Peña Foradada nos indica el camino a seguir.

Nieve en Aitana

De momento, el Sol que momentos antes se había asomado tímidamente, desaparece. El viento arrecia y comienza a nevar. Pero más que copos, son minúsculos trocitos de hielo que se te pegan a la ropa y la cara…

Pas de la Rabosa

Llegamos al Pas de la Rabosa. Aquí la nieve es bastante abundante, aunque hay huella y nos decidimos a continuar. No sin algunos apuros, conseguimos superar el estrecho paso.

Pas de la Rabosa, Aitana

Sierra de Aitana

Sierra de Aitana

Sierra de Aitana

Sierra de AitanaSierra de Aitana

Una vez superado el Pas de la Rabosa, estamos más protegidos del viento. Desde aquí arriba de nuevo aparece Ibiza en el horizonte. Es hora de reponer fuerzas antes de comenzar el asalto final a la cumbre.

Ibiza desde Aitana

Sierra de Aitana

Sierra de Aitana

Después de comer algo, reanudamos la marcha. El paisaje en esta parte de la sierra es sobrecogedor. Una de las pocas plantas que consigue sobrevivir en estas condiciones es el “coixí de monja” o “de pastor”. Queremos llegar cuanto antes a la cima para iniciar el descenso porque el tiempo está empeorando por momentos, y algunos no han venido demasiado preparados para estas condiciones…

Alicante desde Aitana

Cumbre de Aitana

Cumbre de Aitana

Las imágenes hablan por sí solas. Aquí arriba, uno entiende por qué Aitana es el techo de la provincia de Alicante. Sobrecogedor. Puig Campana, Serrella, Montcabrer… Una pena que la auténtica cumbre de Aitana se encuentre dentro de las instalaciones militares.

Puig Campana desde Aitana

Puig Campana desde Aitana

Foto inferior: Plà de la Casa (Serrella) desde la cima de Aitana.

Vistas desde Aitana

Iniciamos el descenso directo hacia la Font de la Forata, pasando un pequeño tramo de pedrera. Poco después, vuelve a salir el Sol y las peñas rocosas brillan con una luz especial.

Sierra de Aitana

Sierra de Aitana

Sierra de Aitana

No tarda mucho en llegar el atardecer, mientras saboreamos a tope los últimos minutos de un día realmente especial. A pesar de haber salido tarde, y haber hecho una ruta de apenas 12 km, hemos disfrutado como pocas veces; como niños.

Aitana se ha convertido por unas horas en la alta montaña de la “terreta”. La “millor del món”, sin duda alguna. Qué pena que algunos se empeñen en cargársela.

Sierra de Aitana

Pozo de nieve, Aitana

Atardecer en Aitana